
JUEGO DE MESA | CLUEDO
Fecha: 2025
Para: Mi madre
Gustos: Apasionada de los misterios, las novelas policíacas y los juegos de deducción. Siempre ha disfrutado resolviendo enigmas con lógica y sentido común.
Idea: Convertir su broma habitual —“quiero un elefante rosa con lunares morados”— en un regalo real y simbólico. Rediseñé el juego de mesa "Incómodos Invitados" para transformarlo en una experiencia personalizada donde debía resolver el misterio del robo del elefante.
Tipo de proyecto: Rediseño completo de un juego de mesa: narrativa, personajes, cartas y packaging.
Ejecución: Diseño y maquetación de más de 300 cartas adaptadas a la historia familiar, creación de nuevos personajes inspirados en miembros de la familia y en los intereses de mi madre, redacción de descripciones y motivos para cada sospechoso, y diseño gráfico de la caja y del material visual del juego.

Este proyecto nació como un homenaje a mi madre por su 60 cumpleaños. Desde que éramos pequeños, cada vez que le preguntábamos qué quería que le regaláramos, respondía lo mismo: “no necesito nada, ya tengo todo lo que quiero…" pero al ver que no nos contentábamos con esa respuesta bromeaba diciendo: "bueno, quizá un elefante rosa con lunares morados”. Esa frase se convirtió con los años en un símbolo familiar, en una especie de broma cariñosa que resumía su forma sencilla y feliz de ver la vida.
Esta vez, mis hermanos y yo decidimos tomárnoslo en serio. Quisimos regalarle, por fin, su elefante rosa con lunares morados, pero de una manera diferente: a través de un misterio que solo ella podría resolver.
Rediseñé por completo el juego de mesa "Incómodos Invitados", adaptando su estructura para crear una historia original: alguien había secuestrado al elefante, y solo mi madre —con su instinto, su lógica y su aplastante sentido común— podía descubrir quién lo había hecho.
Fueron más de 300 cartas personalizadas, reescribiendo personajes, lugares y pistas inspirados en nuestra familia, en sus pasiones y en sus manías. Cada sospechoso tenía un motivo relacionado con su historia o con alguna anécdota familiar. Además, diseñé el plano de la escena del crimen ambientado en nuestra casa, el packaging completo del juego, con portada, contraportada y estética coherente con el tono detectivesco y humorístico del proyecto.
El resultado fue una experiencia única y profundamente personal. No solo un juego, sino una historia familiar convertida en regalo: un misterio para resolver, un elefante por encontrar y una forma de decirle cuánto la queremos.




















